Ley del buen samaritano
Primeros Auxilios y RCP Reino Unido
El Buen Samaritano: compasión y protección
Tomada de la Biblia (Lucas 10:25-37), la parábola del Buen Samaritano narra cómo un viajero dado por muerto es socorrido por un desconocido que lo cura y vela por él. Más allá de su contexto religioso, transmite un mensaje universal: la obligación moral de socorrer al prójimo en peligro, con compasión y altruismo.
Inspiradas en este principio, numerosas leyes del Buen Samaritano se han promulgado en todo el mundo para proteger frente a demandas a quienes prestan asistencia de buena fe en una emergencia. Sin embargo, el alcance exacto de esa protección varía de una jurisdicción a otra: a continuación encontrará lo que dispone la ley aplicable a su región.
Su proteccion bajo la ley
En el Reino Unido no existe una ley de «buen samaritano» que cree inmunidad general, pero el Derecho no deja por ello desamparado al reanimador. La Social Action, Responsibility and Heroism Act 2015 (Ley SARAH, Inglaterra y Gales), junto con la Compensation Act 2006, obliga al tribunal a tener en cuenta que el demandado actuaba heroicamente para socorrer a una persona en peligro al valorar una posible negligencia. La responsabilidad se rige por el common law: quien actúa de forma razonable, sin negligencia, cumple su deber de diligencia y no tiene nada que temer.
Sin obligacion de actuar, pero con todas las razones para hacerlo
En el Reino Unido, ayudar es una elección y no una obligación: ninguna ley te obliga a intervenir y nadie será procesado por abstenerse. Pero esa elección, cuando se hace de buena fe, está protegida: la Ley SARAH 2015 garantiza que tu valentía se ponderará a tu favor, y no en tu contra, si el asunto llegara a los tribunales. La verdadera pregunta, por tanto, no es jurídica, sino humana: ¿serás capaz de ayudar si llega el momento?
Por que la capacitacion es importante
Nada te obliga a intervenir en el Reino Unido, pero cuando un corazón se detiene, es tu decisión, y no la ley, la que marcará la diferencia. Las posibilidades de supervivencia caen alrededor de un 10 % por cada minuto sin reanimación, y la ambulancia rara vez llega a tiempo para esos primeros minutos: el testigo presente es, literalmente, el primer eslabón de la cadena de supervivencia. Formarse te da el derecho de actuar con seguridad cuando nadie más puede, sabiendo que la ley valora ese valor. Elige estar preparado: un día, alguien no tendrá a nadie más que a ti.